Somos una familia con más de cinco generaciones dedicadas a la agricultura y la ganadería, con años de experiencia exportando productos frescos a diferentes países.
Ese recorrido nos enseñó que la calidad de un producto fresco se construye en cada paso: en la finca, en la selección, en el empaque y en la logística que lo lleva hasta su destino. Por eso mantenemos control directo sobre nuestro proceso, de principio a fin.
Hoy ese mismo compromiso familiar se refleja en cada pedido: constancia en la calidad, empaque a la medida de cada cliente y una operación disponible todos los días del año.
Cada lote pasa por selección y control de peso antes de empacarse, para que lo que llega a su destino sea siempre consistente.
Cinco generaciones respaldan la forma en que trabajamos: con seriedad, cercanía y responsabilidad sobre cada pedido.
Exportamos con la logística y los aliados adecuados para que la frescura de Costa Rica llegue en tiempo y forma a otros países.
Así se ve un día normal en nuestra planta de empaque de zanahoria.
El producto llega fresco desde el campo directamente a la planta para procesarse el mismo día.
Nuestro equipo revisa cada lote en la línea de selección, separando por tamaño y calidad.
Cada bolsa o saco se pesa de forma individual antes de sellarse, para garantizar el peso exacto del pedido.
Empacamos en la presentación que su pedido requiera: bolsas, sacos de malla u otras presentaciones a la medida.
El producto se paletiza y queda listo para salir hacia el contenedor, coordinado con nuestras navieras aliadas.










"El SEÑOR hace prosperar la tierra y da fruto a su tiempo."
— Inspirado en Salmos 147, nuestro principio de trabajo
Escríbanos y le respondemos con una cotización a la medida de su pedido.